lunes, 9 de febrero de 2009

CAPOEIRA Y REVOLUCION

Alguien puede responderse no a la similitud entre esta histoia de revoluciones y la historia de la apropiacion de la capoeira por unos y otros?

Cada centenario pareciera que nuestra sociedad entra en crisis “revolucionaria” y pareciera también que seguimos, obtusamente, perpetuando la estructura social que incuba la rebelión: Un pequeño estrato de privilegiados (10% de la población) que usufructa poder político y económico sin ningún sentido de solidaridad –mas allá del retórico- ni interés genuino en mejorar las condiciones de vida de la gran masa depauperada. La chispa nunca es encendida por los jodidos sino por las tensiones, rivalidades y pleitos entre los subsistemas de privilegiados.Así ocurrió hace doscientos años en que el subsistema criollo detonó la lucha contra la superélite peninsular encontrando como líder y vocero de los resentidos al cura Miguel Hidalgo. En aquella ocasión no había ningún ideario que retara la estructura básica de la sociedad. Solo se buscaba cambiar la procedencia de los hombres del poder.Así ocurrió hace 100 años en que el subsistema oligarca detonó la lucha contra la superélite porfirista encontrando como líder y vocero de los resentidos al hacendado Francisco Indalecio Madero. En esa ocasión tampoco hubo un esfuerzo ideológico encaminado a cambiar la estructura social. Todo el odio, rabia y resentimiento fueron pendejamente focalizados ad hominem, en Porfirio Díaz, sin interés en advertir que lo importante era lo que este simbolizaba.
Detonada la primera carga explosiva, la masa de población ignorante, crónicamente humillada y deprivada de los mas elementales derechos humanos y sociales encuentró en el caos, en “La Bola”, el hasta entonces desconocido placer de aterrorizar a los privilegiados. Sintió las delicias del ejercicio del poder arbitrario, viejo conocido de nuestra cultura y que solo por el resquebrajamiento de la legalidad pueden experimentar como sujetos y no como objetos.Ambos movimientos fueron predominantemente usufructuados por individuos profundamente egocéntricos, desleales, traidores, asesinos, ajenos a cualquier motivación altruista y, por tanto favorecedores, con mejores ó peores disfraces, del mantenimiento de la crónica segregación de clases sociales.Solo el sincretismo político de los caradura ha podido instalar juntos, en el lábil panteón de nuestros héroes a quienes se asesinaron unos a otros.

Del archivo Casasola, extraordinario registro fotográfico de las peripecias revolucionarias, coloco las siguientes fotos :

Todos los "revolucionarios" buscaban activamente el reconocimiento y apoyo del gobierno gringo que había demostrado ser factor determinante en que una u otra facción se afianzara ó debilitara.

Aquí Obregón y
Villa después de conferenciar con John
Pershing en busca de apoyo para derrocar a Victoriano Huerta, quien a su vez, con apoyo gringo, año y medio atrás había derrocado y asesinado al presidente Madero. Al lado de Pershing está el que posteriormente sería famosísimo líder militar en la II Guerra Mundial: George Patton.
Obregón todavía tenía su brazo derecho el que, como veremos en la siguiente foto, perdió por un cañonazo villista en la batalla de Celaya.
Obregón, el cirujano y su ayudante inmediaamente después de la amputación. Se reconoció que el sonorense se había portado "bien macho" a pesar de la rudimentaria anestesia.
Emiliano Zapata, en una de las múltiples tomas de la Cd. de México se tomó esta foto después de hablar con Mr. Carouthers, enviado por Washington para definir alianzas.







Zapatistas desayunando en el famosísimo "Sanborns" -de los azulejos. en Cd. de México. En cualquier otra circunstancia la única posibilidad de que entraran ahí sería como mozos de limpieza de inodoros. Es casi igual hoy.



La rusticidad de los zapatistas fué recogida por la prensa de la época. Los casasola reproducen anécdotas como las siguientes (pag. 947, tercer tomo):
“En una ocasión le dijeron al general X que el coronel Z estaba armando mayúsculo escándalo, embriagándose con el mayor cinismo. El general respondió: Dejen al coronel que haga lo que quera, nomás trainganme luego luego al tal Mayor Cinismo”Un periodista transcribió un discurso del general zapatista Estanislao Mendoza: “¡Alto la colurnia! Soldados valientes, Panteras de la Nación que meletáis a las órdenes directas del Chueco Mendoza que soy yo! ¡Ha lligado el momento di’vacuar esta plaza y salir pa’ Juanacatepec!I’an lligado a mis óidos esas murmuraciones por esas idas y venidas y por esas güeltas y regüeltas sin saber que son estragias de la guerra!“Y todo aquel jefe, oficial u soldado de tropa que se ande mestruando en asuntos que no sean de su conscupicensia, aserá fusilado, cañoneado y pisoteado por nuestras propias armas…”“¡Y al lligar a dicha plaza, las infanterías de a pie se afornicarán de dos en dos en las esquinas, y yo con las infanterías de a caballo me asubiré en aquella loma y dende allí especularé con mis espejuelos di’aumento los movimientos estratégicos del enemigo…”

Ricos, periodistas y "gente decente" se aterrorizaban durante las varias ocupaciones zapatistas y villistas de la Capital mexicana.
Secuestros, extorsiones, caprichosos asesinatos y despojo de residencias eran la norma y no la excepción.


Uno de los villistas más sanguinarios fue Rodolfo Fierro









Pero no superaba al mismísimo Pancho quien, sin mayor detenimiento ni formalidades podía eliminar personalmente a una diversidad de individuos como los tres de la izquierda. Sin apenas oírlo, por ejemplo, "despachó" al folclórico aventurero argentino "Gaucho Múgica"

TOMADO DEL BLOG http://pos-t-regio.blogspot.com/ DE DONBETO